Escape from the Revolving Door: Architecture and the Machine (Nueva York, 1987)

El pensamiento tecnológico fue determinante en la definición del mundo moderno y en la definición de la arquitectura como la conocemos. En Escape from the Revolving Door: Architecture and the Machine, introducción del panfleto Building Machines, Robert McCarter busca oponerse a que el desarrollo progresista de la tecnología moderna y el pensamiento científico culmine en arquitectura reaccionaria, reductiva y superficial. Está en contra de la tendencia al determinismo utilitario y económico que transforma el diseño arquitectónico en un instrumento exclusivamente de carácter tecnológico.

McCarter habla de cómo el pensamiento tecnológico se caracteriza por controlar y dominar la naturaleza (incluyendo al hombre). Y que eficiencia, economía y utilidad se convierten en fines, más que medios para un fin mayor. La producción tecnológica siempre está cambiando, basada en el concepto de progreso como un bien inevitable e inherente; por el mismo niega la continuidad con el pasado y cualquier posibilidad de construir hacia el futuro, sólo existe un presente empobrecido destinado a un reemplazo rápido. Con los medios convertidos en fin, el progreso pierde dirección y los objetos son producidos sólo para ser consumidos.

Estos objetos de consumo, explica el autor, se caracterizan por su envolvente, la cual esconde las formas del mecanismo  y se determina por criterios tecnológicos y económicos, la moda y los estudios de mercado (como las pieles superficiales que envuelven rascacielos de oficinas o departamentos). Las envolventes se vuelven máscaras que sólo pueden leerse como información, mientras que la vida humana y la arquitectura se basan en la experiencia. Por lo que McCarter habla de la posibilidad de convertir la vida diaria, la experiencia, en actos de resistencia en contra de esta tendencia.

El pensamiento tecnológico, dice, ha hecho imposible que los arquitectos respondan a diferencias regionales como el clima, la topografía, la cultura o las prácticas de construcción. Al igual que a cambios de la vida diaria como la luz, el tiempo o el uso humano. Por esto plantea que se requieren proyectos que se puedan mover, ajustar y variar, volviéndose así un potencial liberador que nace de esta resistencia a la aplicación universal de la tecnología optimizada. Estos proyectos deben estar determinados por la naturaleza específica del lugar y de las actividades humanas. Ya que, si la experiencia no es la determinante, todo se vuelve utilidad.

McCarter continúa explicando que bajo las demandas de la pura funcionalidad, la tecnología no puede ser experimentada, sólo operada. La estandarización de todos los elementos arquitectónicos y la homogeneización de los sitios, no permite el ajuste individual a las condiciones, por lo que las particularidades de un lugar son borradas. El pensamiento tecnológico considera la relación forma y lugar irrelevante: todas las formas son las mismas, todos los lugares son lo mismo. Como, según él, la arquitectura no cabe en este pensamiento, es necesario entender los lugares como ‘formas de resistencia’. Porque la arquitectura se basa en la experiencia en el lugar, mientras que las máquinas se mueven por el espacio, pertenecen al no-lugar. Lo que hace complicado el concebir un edificio como una máquina.

McCarter asegura que la tecnología y las máquinas que vinieron con ella eran de naturaleza experimental originalmente, tenían que ver con la experiencia humana y el descubrimiento del mundo; pero la tecnología perdió estas cualidades. La tecnología contemporánea y las máquinas que produce no se relacionan con los valores humanos que motivaron a sus inventores previos. Opina que es posible apreciar la máquina con valores distintos al pensamiento tectológico y usarla, con su sentido original de experimentación, como fuente de inspiración en la creación de arquitectura contemporánea, rechazando el determinismo económico y la optimización tecnológica.

Si la arquitectura quiere escapar del ciclo sin fin del uso y el progreso, dice McCarter, tiene que estar en oposición, tiene que venir de la concepción original de la naturaleza de la tecnología misma. Por lo que propone que el verdadero espíritu moderno puede estar en el anacronismo de la máquina experimental.

El panfleto, Building Machines, es un compendio de proyectos y textos que abordan la problemática de la arquitectura y la máquina.

Pamphlet Architecture.

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